martes, 12 de octubre de 2010

A veces









A veces me elevo, doy mil volteretas
A veces me encierro tras puertas abiertas
A veces te cuento porque este silencio
Y es que a veces soy tuyo y a veces del viento












Hay veces que pensamos en algo que queremos saber, pero a medida que más pensamos van surgiendo interrogantes como: De verdad quiero saber?
Y pensamos, naah, para que, si así estoy bien, pero por dentro crece y crece la incertidumbre, la curiosidad, la duda
Al final terminamos como locos inventando en la cabeza posibles respuestas a una simple interrogante.
Como somos cobardes no nos atrevemos nosotros mismos  a preguntar, luego por otro lado de la temible verdad nos vamos a enterar, aunque sin saber que grado de certeza tiene esa verdad la aceptamos, claro, si ya nos predisponíamos para lo peor... MENTIRA! nuestra paranoia se encargo de pensar en las miles de malas cosas, pero en el fondo fondo deseábamos que no sea cierta. 
Al creer en esa verdad incierta, nos frustramos, luego cuando ya es tarde nos damos cuenta de que esa no era la verdad verdadera, pero tarde, te vi me viste, nos reconocimos enseguida ... TARDE
Por no confiar en nosotros, por creer en las verdades inciertas, dejaste tus sueños y te amargaste, lucha por tu verdad, que quien sabe puede llegar a ser la verdadera....

2 comentarios:

  1. Eso mismo me paso con un flaco que me encantaba! Jamas me anime a preguntarle.. a decirle lo que me pasaba.. y los meses fueron pasando, y no paso nada XD.
    Un beso!
    Animate!

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  2. muy cierto todo Salo! cuando uno calla deja pasar las mejores cosas, a veces esas oportunidades ya no regresan. Es mejor romper el silencio y obtener una verdad aunque esa verdad pueda dolernos que callar y que la duda te coma los nervios.

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